Trilogía Death Metal

Hace poco pude adquirir unos discos clásicos que alguna vez escuche y tuve grabados de casete a casete, en mediados de los 90s conseguir la música era algo muy difícil, y solo unos pocos privilegiados podían pagar lo que costaba un cd importado, hasta que el formato se volvió el más vendido en el mundo, sabíamos de la existencia de algunas joyas del metal y Cannibal Corpse era una de esas bandas preferidas y muy apetecidas en ese momento, Hoy gracias a la gestión de Living Metal Productions tengo en mis manos tres joyas del metal extremo. Producción en una pequeña caja slipcase con los tres primeros discos de la banda de Bufalo, cada uno con su librillo letras y sonido desgarrador.

 

«Eaten Back to Life» (1990):

«Eaten Back to Life» es el álbum debut de Cannibal Corpse, lanzado en 1990. Este disco estableció a la banda como una fuerza importante en la escena del death metal. Con una producción cruda y salvaje, el álbum presenta riffs rápidos y brutales, baterías frenéticas y voces guturales extremas. Las letras, extremadamente gráficas y violentas, reflejan temáticas como la mutilación, el canibalismo y la muerte. Destacan canciones como «Shredded Humans» y «A Skull Full of Maggots». «Eaten Back to Life» es un testimonio del sonido agresivo y caótico que catapultó a Cannibal Corpse a la fama.

 

«Butchered at Birth» (1991):

«Butchered at Birth» es el segundo álbum de estudio de Cannibal Corpse, lanzado en 1991. Este disco continuó expandiendo los límites del death metal extremo. Musicalmente, presenta riffs aún más técnicos y complejos, así como una batería veloz y precisa. Las letras, aunque igualmente explícitas y perturbadoras, también incluyen referencias a la crítica social y política. Destacan canciones como «Meat Hook Sodomy» y «Rancid Amputation». «Butchered at Birth» solidificó la reputación de Cannibal Corpse como una de las bandas más violentas y extremas del género.

 

«Tomb of the Mutilated» (1992):

«Tomb of the Mutilated» es el tercer álbum de Cannibal Corpse, lanzado en 1992. Este disco sigue explorando el sonido característico de la banda, pero con un enfoque aún más técnico y complejo. Las guitarras son rápidas y furiosas, la batería es implacable y las voces guturales de Chris Barnes son intensas. Las letras continúan abordando temáticas gráficas y siniestras, sumergiendo al oyente en un mundo de horror y depravación. Destacan canciones como «Hammer Smashed Face» y «I Cum Blood». «Tomb of the Mutilated» es considerado uno de los álbumes más influyentes y reconocidos de Cannibal Corpse.

 

Como todos sabemos «Hammer Smashed Face» es el himno clásico de esta brutal agrupación, quienes están planeando ya el lanzamiento de su nuevo trabajo discográfico.

No dudes en buscar en el catálogo de Living metal esta brutal trilogía de death metal.

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